De Rusia a Albania, el vértigo del dinero fácil

By: 
Ibrahim A. Warde
Date Published: 
April, 1997
Publication: 
Le Monde diplomatique
Language: 

 

MIENTRAS UNA CALMA RELATIVA Y PRECARIA PARECÍA, A FINALES DE MARZO, SUCEDER AL CAOS, LA CRISIS QUE DESESTABILIZA ALBANIA SOBREPASA SUS FRONTERAS. SI LA UNIÓNEUROPEAEXCLUYECUALQUIER INTERVENCIÓN DIRECTA, ITALIA DECRETA EL ESTADO DE URGENCIA PARA CONTENER LA OLEADA "INDESEABLE" DE REFUGIADOS. EN EL PAÍS MÁS POBRE DE EUROPA, LOS ESTAFADORES DE LAS "PIRÁMIDES"SABÍANQUE ENCONTRARÍAN-CONLA COMPLICIDAD DE UN PODER MIMADO POR LOS OCCIDENTALES- CUANTOS DE MILES DE INOCENTES. DE AHÍ LA CÓLERA DE ESTAS VÍCTIMAS DEL CAPITALISMO SALVAJE Y SU MÁXIMA ENGAÑOSA: "ENRIQUECEOS".

 

Una ínfima minoría enriquecida por la ruina del conjunto de la población". La formula, enunciada por Saint-Simon al día siguiente del hundimiento del Banco Real de John Law, está de actualidad en la Europa del Este donde las "pirámides financieras" no cesan de asolar las economías.

El principio es tan viejo como el mundo: el dinero de los nuevos depositantes, con el cebo de las tasas de interés muy elevadas, no es invertido realmente sino que sirve para remunerar a los antiguos "rentistas". Hasta el día en que faltan los nuevos inversores. La ascensión fulgurante, luego la quiebra de estas pirámides, puede leerse como una parábola de esperanzas y decepciones suscitadas por el paso a la economía de mercado. Y la relativa impunidad de que gozan estos estafadores ilustra la imbricación de los mundos de las fianzas y la política, minados por la corrupción y el gangsterismo.

Hasta la tragedia albanesa, la pirámide más celebre era la de la Sociedad inversores rusa MMM, de Sergui Mavrodi. Fundada con un capital de base de 1,1 millones de rublos la sociedad emitió acciones por un valor total de 100 millardos de rublos. Y aunque no fue registrada en el misterio de Hacienda (por tanto, la cotización de títulos era igual), las acciones se vendieron en miles de puntos de venta, comprendidas las oficinas de correos del Estado. Otra innovación. La sociedad cotizada sus propias acciones y anunciaba, con anterioridad, el total de sus fabulosos dividendos.

Entre febrero y julio de 1994 la acción de la sociedad pasó de 1.600 a 115.000 rublos. Pero el sistema se derrumbo cuando Mavrodi fue detenido e inculpado, no por estafa o publicidad engañosa, sino por fraude fiscal. Contraatacó acusando al poder de venganza contra él y amenazando con movilizar a sus "diez millones de accionistas", para lanzar un referéndum contra la política gubernamental

Para salir de la cárcel entró en política. Oportunamente, el hombre de negocios que representaba Duma un suburbio de Moscú, había sido asesinado algunos meses antes. Desde el anuncio de la candidatura de Mavredi ara la elección parcial, un tribunal pidió su liberación, en virtud de una directriz aprobada por el presidente Borís Yeltsin según la cual un candidato del Parlamento no puede ser detenido sin el permiso del Tribunal Supremo. Principal tema electoral del candidato. Su elección permitiría que se repusiera la cotización de títulos MMM. Por otra parte, prometio invertir 10 millones de dólares en la circunscripción, y fundo un partido político para el que debían cotizare los accionistas de la sociedad MMM, que esperaba recuperar su inversión. Recibió el apoyo sonado del ultranacionalista Vladimir Jirinovski, que venía en él a "un héroe del capitalismo popular frente a la arbitrariedad del poder". La mezcla de negocios y política le salió bien. Vencedor entre diez candidatos, Mavrodi entró en la Duma el 31 de octubre de 1994. Un vice-presidente de la Comisión de Presupuestos y Finanzas precisó, incluso, que el nuevo parlamento "debería ayudar, con su rica experiencia, a redactar la ley sobre los títulos de valores" (1).

En realidad, el sistema bancario funciona fuera de la ley, o quizá por encima de ella (2). A favor de los préstamos recientemente concedidos al Estado a cambio de acciones de sociedades industriales, una pequeña oligarquía financiera ha podido hacerse con las principales del país. Este poder, y la manera en que se ejerce, implica sin embargo algunos riesgos: 26 banqueros no han sobrevivido a los "contratos" lanzados contra ellos en 1996 (3).

Con algunas variantes, todos los países de la Europa excomunista han conocido negocios similares. Atrapadas por el vértigo del dinero fácil, las gentes constituyen presas designadas para que se aprovechan de las carencias de la ley y del atractivo del enriquecimiento rápido. Los promotores "riegan" a los políticos, que caucionan sus operaciones. También saben ganarse la simpatía del público por su compromiso cívico y su generosidad hacia las buenas causas. El propio lenguaje de estas pirámides subraya el aspecto milagroso de la nueva alquimia. En Rumania, Ion Stoica, el contable que creó la sociedad de inversiones Caritas -contribuyendo a mantener la confusión con la muy respetable asociación católica del mismo nombre- dice poseer una fórmula "mágica" que le permite devolver a los depositantes ocho veces su inversión al cabo de cien días. Se hace llamar "el Mesías" y ha conseguido atraer a cuatro millones de sus compatriotas.

Más allá de las pérdidas ocasionales, estas pirámides envenenan el sistema financiero antes de asolar el campo político. Frente a la atracción de inversiones con dividendos miríficos, los establecimientos hasta entonces honestos deben hacer ofertas parecidas, para seguir siendo competitivos. E el mejor de los casos, se lanzan a colocaciones de alto riesgo. En el peor, se comprometen en actividades fraudulentas. Y los beneficios de los operadores les permiten "mantener" a la clase política.

La lógica económica, dictada tanto por la ideología imperante como por los deseos de los acreedores extranjeros, quiere que,, en función de la regla de oro del caveat emptor (comprador, desconfía) un gobierno no sea, en absoluto, responsable de la credulidad de los inversores. Para algunos defensores del ultraliberalismo, estas crisis constituyen incluso una etapa inevitable, hasta saludable, en el proceso de aprendizaje del capitalismo (4). Pero la lógica política es muy diversa. Los gobiernos deben enfrentarse a la cólera de los ahorradores estafados: tratan de evitar que los escándalos les salpiquen e intentan, siempre que pueden, proteger a su generoso donantes. De ahí, esos compromisos que nunca satisfacen a nadie: recurso a ala maquina de hacer billetes que realza la inflación y desvaloriza el poder de compra o devolución en forma de promesas vanas o mediante certificados sin gran valor.

Mucho más pobres que los demás, Albania parecía destinada a padecer la crisis más grave: último país de Europa en desembarazarse del consumismo, su nuevo régimen parecía añadir a las taras del capitalismo salvaje las de prácticas estalinistas bien ancladas. Sobre el fondo de la arbitrariedad y de procesos políticos, el presidente Salí Berisha animó a una liberalización desbocada. Presentándose como la única defensa contra los antiguos comunistas recibió, a pesar de sus dudosas prácticas políticas, todo el apoyo de Occidente. En 1996, el país conoció el crecimiento más fuerte de Europa gracias, especialmente, al trafico de todo genero, al blanqueo de dinero negro y, sobre todo, a la parición de las pirámides al borde de la guerra civil.

Atrapados por la fiebre del enriquecimiento rápido, más de un tercio de los albaneses (y el 80% de los hogares) se han comido sus magras económicas, el producto de la venta de sus rebaños, de sus pisos comprados (recientemente por una cantidad simbólica) como sus tierras privatizadas, así como el dinero enviado por sus hijos emigrantes en Grecia o en Italia. Esta credulidad está hecha a la medida de las ilusiones en un capitalismo impregnado de todas las virtudes, después de haber estado durante decenios. Si llegaba el régimen de Enver Hoxa, cualquier crítica a Occidente se consideraba nula y como no recibida; a la inversa, la imagen idílica presentada por las televisiones del oeste europeo, no podía ser más que verídica.

El absurdo comité con la rapacidad

Para un pueblo desorientado y ocioso, cuyo salario mensual medio no pasa de 70 dólares, el aumento de dividendos prometido -35% a 100% mensual- parecía el único medio de escapar de la miseria. El montaje ocasional relativo a los riesgos se alimentaba, en la algazara, de las palabras tranquilizantes tanto de los promotores como de la clase política. Algunos depositantes eran conscientes de la fragilidad de estas inversiones, pero para poder liquidarlas a tiempo. El espectáculo del enriquecimiento instantáneo de sus vecinos, así como la aparente perennidad de estas pirámides -algunas existían desde hacía diez años- acabaron por convencer a los más escépticos.

Aquí, como en otras partes, economía, política y civismo cohabitaban en el regocijo, y el absurdo competía con la rapacidad. La fundación Sude tiene por patrón a una vidente extracúlina, llamada "La Gitana". Cuando Rappush Xhaferi, patrón de la Fundación de Beneficencia Xhaferi, visita su ciudad de Lushjna en su Mercedes Blijdado, aparece como un bienhechor de la ciudad. ¿No ha traído de Brasil y de Argentina a grandes estrellas del fútbol, entre ellas Mario Kempes, contratado por 350.000 dólares, como entrenador del equipo local de fútbol?. En total, más de 1 millardo de dólares, el tercio del producto internacional bruto, se ha sepultado en estas pirámides. En diciembre de 1996, los establecimientos más frágiles se encontraban en suspensión de pagos. A medida que los castillos de naipes se derrumbaban, todos los que pensaban ganar dinero durmiendo, se dieron cuanta de la amplitud de la pesadilla.

El gobierno tomó medidas -encarcelamiento de los promotores que todavía no se habían fugado, bloqueo de algunos activos recuperables, prohibición de las pirámides-, pero en el ánimo del publico, era responsable del desastre. Y todo parecía indicar que los principales dirigentes de las sociedades de ahorro estaban ligados al Partido democrático (PD) en el poder cuyo slogan en las elecciones legislativas de 1996, por otra parte acusadas de fraude (5), fue: "Votad por el Partido Democrático y todo el mundo ganará": una referencia apenas velada al enriquecimiento instantáneo que parecía beneficiar a tanta gente.

 

 

Referencias

(1) Le Monde, 2, noviembre, 1994.

(2) Marie Lavigne, "L`économie russe tout entière saisie par la finance", Le Monde diplomatique, diciembre, 1994.

(3) Les Echos, 3, febrero, 1997.

(4) Léase Ibrahim Warde, "Les Faiseurs de révolution libérale", Le Monde diplomatique, mayo, 1992.

(5) CF. Paolo Raffone, "De l'usage de la fraude", Le Monde diplomatique, diciembre, 1996.

 

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